El empresariado de la mujer en las Américas (WEAmericas)

Escrito el por Vital Voices

Del 12 al 24 de Mayo de 2012.

En marzo recibí un llamado de la Embajada de EEUU preguntándome si estaba de acuerdo en que me postulen para el Programa de Visitantes Voluntarios del Departamento de Estado de los Estados Unidos, “Women’s Entrepreneurship Program for Latin America and the Caribbean,” el cual se realizaría del 14 al 23 de mayo de 2012 en los Estados Unidos, destinado a empresarias del sector agronegocios y textil de la región.

Fue una grata sorpresa para celebrar el mes de la mujer, y como soy entusiasta, dije “sí” inmediatamente. Como también siempre me sucede, después que acepto, comienzo a ver cómo voy a poder efectivamente viajar, atendiendo a los compromisos y responsabilidades que tengo.

Así, cuando me confirmaron que había sido seleccionada y aprobada, junto con la enorme alegría y orgullo, comencé a pensar cómo organizarme con los múltiples roles que desempeño: madre de 4 hijos adolescentes, esposa del Intendente de mi ciudad; responsable de Los Grobo SGR, que acompaña a más de 600 pymes en la búsqueda de financiamiento; asesora del Instituto de empresas de Familia de Universidad Siglo 21; directora del Programa de Gestión Empresaria de UCA… Roles que se suman a otras tantas actividades en las que elijo participar y comprometerme.

Pero más allá de los malabares que exigía participar del Programa, una cuestión fundamental para mí fue que su objetivo hacía referencia a muchos de mis ideales y metas permanentes:
invertir en las pequeñas y medianas empresas (pymes) que son propiedad de las mujeres es una de las mejores maneras de lograr simultáneamente un impacto económico, financiero y social. Esta es una idea que me resultó sumamente interesante.

Según distintas investigaciones, las pymes de mujeres son importantes aceleradores del crecimiento económico, en tanto las mujeres concentran no sólo el consumo sino también invierten mayor porcentaje de su ingreso que los hombres en la educación y la salud de sus familias. Esto último tiene un importante impacto social y mejora las futuras ganancias en la productividad y el crecimiento inclusivo de las naciones.

Por otro lado, debido a que las mujeres son responsables de casi los dos tercios del gasto de consumo en todo el mundo, las principales empresas buscan una ventaja competitiva al incluir a más mujeres proveedoras en sus cadenas de valor mundiales a fin de servir mejor y entender mejor a sus clientes. Es decir, las grandes empresas  valoran la incidencia de las mujeres en sus negocios y la importancia de que tengan un rol activo en la estrategia de negocios.

El empresariado de la mujer en las Américas (WEAmericas), quien organizó el intercambio, aprovecha las asociaciones público-privadas para incrementar la participación económica de la mujer y abordar las tres principales barreras que afrontan las mujeres al establecer y hacer crecer una pyme: el acceso a la capacitación y las redes de negocios, el acceso a los mercados, y el acceso a las finanzas.

Así, WEAmericas conecta a las mujeres con el crecimiento económico y las oportunidades de negocio, y reúne a los sectores público, privado y sin fines de lucro para alcanzar metas de beneficio mutuo: crecimiento económico inclusivo, mayores beneficios financieros e impacto social, formalización del trabajo informal y una mayor competitividad para las empresas y las economías.

El Programa de intercambio profesional al que asistí me permitió contactar con las iniciativas de los Estados Unidos para promover las mujeres empresarias, conocer distintos modelos de crecimiento y de redes de negocios, explorar prácticas específicas para determinados sectores económicos, y ver qué tipo de iniciativa colabora en derribar las barreras de género en las empresas y en la sociedad.

El programa estaba especialmente diseñado para fortalecer capacidades de liderazgo y networking, que permitiesen forjar relaciones comerciales y profesionales duraderas.

Me permitió también tomar contacto con el rol central que tienen las ONG´s, en articulación con el estado y el sector privado, para incrementar la participación de la mujer en la economía a través del desarrollo de empresas competitivas, sustentables y que conllevan un fuerte agregado de valor a nivel social.

Por último, me ayudó a reflexionar y sistematizar ideas y proyectos que venía esbozando. Desde que volví he decidido avanzar en armar una plataforma para canalizar mis diversas iniciativas académicas, de consultoría, de desarrollo de líderes, de ayuda a otros. Así está naciendo una Fundación que llamé FLOR (Fundación Liderazgo y Organizaciones Responsables).  El nombre, más allá de sintetizar trabajo de la fundación, evoca lo femenino, y la posibilidad de dar vida, de generar nuevos frutos.

En este proceso fundacional me está ayudando el Programa de Mentoreo de Fundación Cherie Blair para la Mujer, con el que tomé contacto durante el intercambio en Estados Unidos.  La iniciativa combina la orientación de una mentora con la transferencia de herramientas para el desarrollo de empresas y organizaciones, y proporciona un apoyo generalizado a las mujeres empresarias. Utilizando un sistema elaborado especialmente para este propósito, las mujeres que participamos somos puestas en pareja con una mentora que puede agregarnos valor para el proyecto que estamos desarrollando, a través de una plataforma electrónica. Una experiencia muy interesante, que me permite aprender de otros y contar con un apoyo clave en esta etapa.

De este trayecto recorrido, quisiera compartir algunos aprendizajes:

  • Generar una sociedad más justa, más inclusiva, no puede ser responsabilidad exclusiva del Estado. Necesita del conjunto de la sociedad y de la articulación de los actores de la sociedad civil, el sector público y el privado.
  • Las empresas tienen un rol central en esta construcción; y cuando son gobernadas y conducidas por mujeres, el impacto económico y social es mayor, sobre todo por la inversión que garantizan las mujeres en salud y educación de sus familias.
  • Ser curiosos, ver qué hacen otros, qué hay disponible en función de lo que necesito, es una fuente inagotable de aprendizaje y de motivación para crecer. Conozco empresarios PyMES que no levantan la cabeza para mirar más allá de su día a día, y que jamás entraron en la página de SEPYME, o de cualquier otra entidad de soporte, para ver qué iniciativas hay que pueden ayudarlos a crecer, a resolver sus problemas. Estar cerca de las Embajadas y de diversas instituciones que promueven el desarrollo social y económico a nivel local, nacional, regional o global es fundamental.
  • Estamos asistiendo a un momento bisagra en lo que hace a la participación de la mujer en todos los órdenes. Tenemos una oportunidad única de ser protagonistas de este momento, y no deberíamos desaprovecharlo.

 

Una respuesta a El empresariado de la mujer en las Américas (WEAmericas)

  1. MÓNICA ZORRILLA escribió:

    Considero fundamental sostener y avanzar hacia el trabajo conjunto entre sector público y privado en un diálogo constructivo real y efectivo que permita un crecimiento ínstitucional y porqué no económico.
    Pongo a disposición a Iniciativas y Estrategias una ONG cuyo propósito es avanzar hacia la igualdad de género y hacia el crecimiento de las instituciones.

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