Esclavitud 2.0

Escrito el por Vital Voices

La trata de personas es un delito de lesa humanidad, sin duda uno de los crímenes más aberrantes de nuestro tiempo. Es la cara de la esclavitud en el siglo XXI.  Y es también un negocio millonario.

La Organización de Naciones Unidas define la define  como la acción de captar, transportar, trasladar, acoger o recibir personas, con fines de explotación.

Para controlar a sus víctimas, los tratantes recurren a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, el rapto, el fraude o el engaño y el abuso de poder. La coerción empleada puede ser física o psicológica. Es a menudo una combinación  de ambas, e incluye amenazas de retaliación contra las familias.

Los tratantes a menudo apuntan a víctima que son social o económicamente vulnerables, por algunas de muchas razones que pueden contribuir a aumentar esta vulnerabilidad, como  la violencia familiar,  la discriminación de género y la marginalización de grupos dentro de una sociedad.

La trata victimiza personas de todas las edades, géneros y razas. Puede tomar varias formas, que típicamente suelen agruparse en dos categorías principales: explotación laboral y explotación sexual. El trabajo forzado cubre un espectro de actividades desde el trabajo agrícola hasta la minería y el mendigar. La explotación sexual es la forma que registra mayor cantidad de casos.

A veces se establece una deuda en donde el pago –si existe alguno- no es suficiente para saldarla. La trata con fines de explotación sexual incluye un amplio rango de formas, que incluyen la prostitución, la pornografía, y el abuso de niños.

Si bien este delito afecta a personas de todas las edades y géneros, las mujeres y niñas son la población  más vulnerable por padecer en mayor medida de falta de recursos. Esto las hace blancos fáciles para ser reclutadas bajo falsas promesas de trabajo, oportunidades educativas o incluso, matrimonio.

En el mundo, cada año aproximadamente 800 mil personas son vendidas a través de los límites nacionales, sin contar los millones que son traficadas domésticamente. Según datos de la CIA, el 80% de las víctimas son mujeres.

La trata de personas deja múltiples secuelas en las víctimas, incluyendo graves problemas de salud, (están sometidas a un alto riesgo de contraer HIV) y muchas de ellas sufren un serio trauma emocional y psicológico. Por eso los efectos de la trata de personas no desaparecen simplemente  cuando la persona es rescatada. El estigma asociado con haber sido víctima de trata a menudo lleva a su marginalización en sus propias comunidades e incluso dentro de sus propias familias. Y al retornar a sus hogares frecuentemente constatan que el entorno socio económico que creó la vulnerabilidad inicial, no ha cambiado.

En los últimos años ha habido un importante énfasis en la acción legislativa de los países. El Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, especialmente Mujeres y Niños -también conocido como el Protocolo de Palermo- entró en vigor en diciembre de 2003, y ha sido ratificado por 148 países hasta junio de 2011.

Sin embargo, aunque la legislación crece, el crimen también lo hace. La trata de personas es una industria criminal impulsada por la posibilidad de obtener enormes beneficios y facilitada por el bajo riesgo para los criminales de ser enjuiciados y sancionados.

Para lograr avances significativos en su eliminación, es necesario implementar medidas efectivas para que los tratantes puedan ser responsabilizados por sus delitos, así como un foco en la prevención y en proveer adecuado cuidado y apoyo a las víctimas.

Los tratantes cuentan con el desconocimiento y la tolerancia social para hacer crecer su negocio en la impunidad. Por eso es necesario que toda la sociedad levante la voz contra este delito.

Ningún organismo o sector de la sociedad puede solo resolver el problema. Es necesario que trabajemos juntos gobierno, sector privado y  organizaciones sociales para crear un mundo más seguro para las mujeres y para todos. En conjunto, es posible.

María Gabriela Hoch
Presidente
Voces Vitales Argentina

 

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